GLORIETA DE COLÓN
La jefa de Gobierno, Clara Brugada no tiene buenas noticias para este inicio del 2025, en que cumplirá sus primeros 100 días de Gobierno el próximo miércoles. No se ve nada sobresaliente que pueda presumir, ni siquiera por haber construido una buena narrativa mediática. Ningún hecho contundente que festejar. Ni siquiera ha podido con el problema de los baches, a pesar de que anunció pomposamente un “bachetón”: avenidas principales como el Circuito Interior o el periférico están llenas de hoyos que han dañado cientos de vehículos del pueblo. Las evidencias ahí están en redes sociales. Otro tema muy crítico es que no ha logrado llevar un mililitro de agua limpia a la zona de Iztapalapa, por ejemplo, les tuvo que privatizar el agua, pues, aunque la gente tiene derecho a este líquido totalmente potable, lanzó el programa “Agua del Bienestar”, en que se las vende a 5 pesos por garrafón de 20 litros. Ojalá que este programa no vaya a fracasar como el “Gas del Bienestar”. Brugada tampoco tiene nada que presumir en seguridad ciudadana, porque a pesar de su discurso triunfal, en realidad la crisis se ha agudizado, y si no que les pregunten a los habitantes de demarcaciones limítrofes con el Edomex y Morelos, como Azcapotzalco, Gustavo A. Madero, Venustiano Carranza, Tlalpan, Iztapalapa. Brugada va a querer presumir su acercamiento al pueblo con sus jornadas de audiencias públicas en el Zócalo capitalino, pero es algo a lo que le obliga la ley. En resumen, seguramente Brugada comunicará en sus 100 días que anunció más promesas que las emitidas en campaña. Mal arranque.
Comunicadores, “nomás milando”
Y hablando de Brugada, su equipo de comunicación social destaca por su enorme ineficiencia, pues con su silencio han dejado crecer la narrativa en redes, de que está incontenible el robo de autopartes en la CDMX. En el ciberespacio hay decenas de videos que han viralizado en los que se ve a delincuentes arrancando faros a vehículos, hechos que, afirman, han ocurrido en calles de la capital. Brugada y sus comunicadores están paralizados, como si no conocieran de contención de daños. O sea que, están como el chinito: “nomás milando”.
Foto: Especial