Mensaje Político
Alejandro Lelo de Larrea
Para fines prácticos, este lunes inicia el año electoral 2027 en la CDMX. De facto, es el arranque de la primera etapa de la contienda, en que la figura principal será la jefa de Gobierno, Clara Brugada, porque tiene la obligación de conducir el proceso en su coalición, Morena, PVEM, PT y PRD, y al mismo tiempo su gestión será calificada en las urnas.
Brugada y su Gobierno son de contrastes. Por un lado, obtiene en lo personal una aprobación por encima del 60%, y sus programas sociales superan hasta el 75%. Sin embargo, está reprobada en dos temas fundamentales: combate a la corrupción, con alrededor del 85% de opiniones negativas, porque la gente la padece día con día. Y falta de combate a la delincuencia organizada, también en esos niveles de desaprobación.
El asunto se hace más complicado para el oficialismo frente a problemas como la inseguridad ciudadana y los deficientes servicios públicos en la capital del país, cuya responsabilidad recae en el Gobierno de la Ciudad: movilidad, infraestructura, obra pública, agua, drenaje. Todos presentaron enormes déficits en 2025 y no parece haber recursos suficientes –ni capacidad de gestión– para que mejore este año.
Ni por el Mundial de futbol a inaugurarse el 11 de junio se ve un mejor panorama. Estamos más cerca de presentar al mundo una ciudad caótica que de ser digna sede de un espectáculo deportivo de esa envergadura. Ni siquiera mejoraron la movilidad en la ruta principal hacia el Estadio Azteca, pues no les dio para la ampliación del Metro y la Calzada de Tlalpan terminó perjudicada: ahora es más lenta porque le quitaron un carril.
El riesgo de inundaciones en la capital del país está latente, en especial en la etapa mundialista, que va del 11 de junio y el 5 de julio. El año pasado fue crítica. ¿Por qué sería distinto este 2026 si no se sabe que hayan hecho alguna obra de gran calado para evitar otras crisis? A esto hay que añadir la contaminación ambiental, problema jamás atendido de fondo, ni por gobernantes supuestamente ambientalistas. La mejor evidencia es que apenas a una semana de iniciado este 2026 ya hubo la primera contingencia.
En lo federal, la economía, con mal desempeño: crecimiento del 0.4% en 2025. Tampoco le ayuda a Brugada, porque además la población en el país aumentó el doble, el 0.8%.
Hay otro tema que se ha venido a sumar y puede ser determinante en el resultado electoral de 2027: política exterior, definida no por México, sino los caprichos y arbitrariedades del gobierno estadounidense. El reto es sortear las presiones de Donald Trump. Lo inevitable es que la caída de Nicolás Maduro y el golpe a la delincuencia organizada serán factores que le peguen al financiamiento de las campañas oficialistas.
Más allá de Brugada, otras figuras de Morena tampoco ayudan. De las 11 Alcaldías que gobiernan, están en riesgo de perder al menos cinco por la mala gestión de sus ediles: Azcapotzalco, con Nancy Núñez; Iztacalco, Lourdes Paz; Xochimilco, Circe Camacho; Tlalpan, Gabriela Osorio, y Gustavo A. Madero, Janecarlo Lozano.
La clave del futuro de Morena y aliados en la capital del país va a depender de tres factores principales: cómo salgan librados de las presiones del extranjero, que verdaderamente atiendan los problemas del día a día, y que la definición de las candidaturas no rompa al partido por el choque entre radicales y moderados. Lo veremos.







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