Magacín CDMX
Alejandro Lelo de Larrea
El PVEM le está metiendo mucho ruido al futuro político de la 4T en Iztapalapa. Ya mandaron el mensaje muy claro de que ellos van a apoyar a la actual alcaldesa, Aleida Alavez en su reelección.
Y que se atenga Morena, dicen. Será su candidata, dicen, a pesar del riesgo de que exista una fractura en el oficialismo, porque es un hecho que en la Jefatura de Gobierno el proyecto es quitarle a Aleida la demarcación, que tuvieron que ceder en 2024 por una candidatura mayor.
Incluso, desde el PVEM han tratado de crear una atmósfera conflictiva con la diputada Martha Ávila y utilizar eso de pretexto para regatearle el apoyo a la legisladora para ir por Iztapalapa en 2027.
En esta lógica de que Aleida parece más del PVEM que de Morena, su gobierno ha desdeñado a varios diputados morenistas a quienes no los apoya en sus gestiones y maltrata a sus cuadros políticos en la demarcación, a pesar de que la gran mayoría fueron factor clave para su triunfo en el 2024.
A los diputados locales del PVEM, en especial Rebeca Peralta y Manuel Talayero, Aleida les atiende y resuelve todas sus gestiones, incluso obviando compromisos con grupos de Morena que van a ser significativos, quiera o no, para sus aspiraciones reeleccionistas o incluso si enfrentara un eventual proceso de revocación de mandato.
Más que una grilla colegiala, si el PVEM realmente quiere reforzar a la 4T, debería ayudar al Gobierno de Aleida, porque le urge dar resultados. Tan mal va, que una encuesta difundida ayer en este espacio, elaborada por Rubrum da cuenta de que sólo el 31.8% de los entrevistados dijo que sí votaría por su reelección, pero el 55.6% contestó que no.
Esta medición debió encender focos rojos en la oficina de Aleida, pues podría perder un eventual proceso de revocación de mandato, plasmado en la Constitución Federal y la local, que puede hacerse valer a partir del siguiente día que cumpla la mitad del periodo para el que fue electa, o sea, pasando el próximo 31 de marzo.
En esta circunstancia, desde las oficinas del Antiguo Palacio del Ayuntamiento, donde es fundamental recuperar para uno de los suyos la Alcaldía Iztapalapa, ya abren el abanico de posibles aspirantes y cobra fuerza la posibilidad de que haya cambio de género.
No lo ven mal, por dos razones fundamentales. La primera: de los últimos seis trienios, cinco los han encabezado mujeres: Clara Brugada, Dione Anguiano y ahora Aleida. La segunda: ya hasta tienen potencial candidato: Raúl Basulto Luviano, quien ha sido sustituto de Brugada en la demarcación territorial en dos ocasiones: 2021 cuando ella se fue a la campaña de reelección y en 2024 cuando se fue por la Jefatura de Gobierno.
Basulto Luviano es clave en el esquema político y social de Brugada. Fue fundamental en la edificación de las Utopías durante sus gestiones en Iztapalapa y ahora hace lo propio en el Gobierno capitalino, en su calidad de secretario de Obras. Ya se irá definiendo entre él y Ávila.
Hay otro caso parecido en que se aferran los aliados de Morena. Se trata de Xochimilco y la alcaldesa emanada del PT, Circe Camacho, la penúltima peor evaluada de los 16 en la capital del país y también la número 15 en percepción de inseguridad, pues el 66.2% de la gente vive con zozobra y temor. Por eso es que a la pregunta de si volverían a votar por ella, la misma encuesta referida arrojó como resultado que el 68.7% no lo haría, y sólo la volvería a respaldar el 20.2%. También esta Alcaldía quiere ser recuperada por el grupo del Ayuntamiento, donde no asimila haberla perdido el ex alcalde morenista José Carlos Acosta, por casi seis años de gobierno desastroso. A pesar de todo, en el PT plantean –al menos hasta hoy– ir de nuevo con Circe. Vendrán muchas batallas de Morena contra sus aliados, sobre todo entorno a la reforma electoral que se deberá discutir en los próximos días. Lo veremos.









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