Glorieta de Colón
Alejandro Lelo de Larrea
“No me importa que mi hijo enfermó, sino las malas mañas que cogió”, dice un refrán que puede aplicarse perfectamente a los tiempos actuales de la pandemia, que al parecer se va superando pero no así las malas prácticas que afectan la vida en comunidad.
Caso específico: la invasión de espacios públicos en toda la ciudad, principalmente por parte de servicios de alimentos. Desde la más modesta fonda hasta lujosos restaurantes, a propósito de la pandemia, se apoderaron indiscriminadamente de banquetas y calles de la capital, cobijados en el programa “Ciudad al Aire Libre”, lanzado en semáforo rojo por parte del Gobierno de la CDMX, que encabeza Claudia Sheinbaum.
El apropiamiento el espacio público ya rebasó cualquier histórico en la capital del país. Y peor: no parece haber ningún límite de las autoridades. Llegaron para quedarse. Violan el uso de suelo, invaden la vía pública con enseres. Aunque no todos, muchos intimidan a los vecinos que se quejan por el ruido excesivo, propician el consumo de bebidas alcohólicas y otras sustancias. Además, cierran calles e instalan estructuras fijas en las banquetas con absoluta impunidad.
Este programa “Ciudad al Aire Libre” fue importante en tiempos de contingencia sanitaria, para frenar la debacle económica. Pero ahora ya debería revertirse paulatinamente, pues se ha llegado al semáforo verde. Además, ya el 100 por ciento de la población mayor de 18 años tiene al menos una vacuna anticovid (según Sheinbaum), y el 94% las dos dosis.
En este escenario han levantado la voz los habitantes de las colonias de la capital que más se han visto afectados por la invasión del espacio público. Dicen que ahora toca que Sheinbaum los tome en cuenta a ellos. Quieren que los restauranteros poco a poco devuelvan el espacio público que les fue prestado por la emergencia sanitaria que ya pasó.
Ya hay un movimiento de vecinos de las colonias Condesa, Coyoacán, Cuauhtémoc, Hipódromo Condesa, Juárez, Roma Norte, Lomas de Chapultepec y Polanco, quienes afirman que Sheinbaum legalizó el uso de la vía pública, la invasión del espacio público para fines privados, con el programa “Ciudad al Aire Libre». Le exigen ser escuchados.
Una denuncia muy importante sobre el agandalle de los restauranteros: “Han llegado hasta el cinismo con la complacencia de la jefa de Gobierno y de las Alcaldías que no realizan ningún tipo de verificación”, nos comenta Mayte de las Rivas presidenta de La Voz de Polanco.
Y va directo a la responsable: “Claudia Sheinbaum primero regaló el espacio público a un grupo de restauranteros gandallas; después decidió suspenderles las verificaciones, y ahora, con bombo y platillo, anuncia que este Programa abusivo e impositivo será permanente”, remata Mayte.
Ojalá Sheinbaum los reciba en alguno de los momentos que no tenga agenda de su virtual campaña presidencial 2024. (FOTO: @lavozdepolanco).
Confirman 300 aviadores en MC
Hace unos días se anticipó la información en este espacio, y ya la confirma el alcalde de La Magdalena Contreras, Luis Gerardo Quijano, en conferencia con la UNACDMX. Sí, encontraron más de 300 aviadores en la nómina por honorarios en esa Alcaldía.
Esa es la razón por la que anda tan molesto el diputado Fernando Mercado, de Morena, quien fue jefe Delegacional entre 2015 y 2018, y a quien se le atribuyen más de la mitad de esta simulación de trabajadores para saquear a la Alcaldía. La alcaldesa Patricia Ortiz, 2018-2021, también de Morena, engordó la lista de los aviadores, que por supuesto no serán “recontratados”.
La Magdalena Contreras no es la única Alcaldía donde detectaron aviadores de ex alcaldes de Morena. Hay información preliminar que también había cientos en Coyoacán, Álvaro Obregón y Miguel Hidalgo, donde Víctor Hugo Romo era un experto para el tema, desde que fue delegado entre 2012 y 2015. Lo veremos.