CIUDAD DE MÉXICO 03 DE ABRIL (CDMX MAGACIN).- La diputada Ana Buendía solicitó que, los casos de violencia familiar se perseguirán de oficio y podrán ser denunciados no únicamente por la víctima, sino por quien pueda dar testimonio del delito.
“Por ello, la reforma que propongo busca romper este círculo perverso. Convertir la persecución de este delito en un acto de justicia automática, que no dependa del sufrimiento silencioso de las víctimas, sino de la obligación de nuestras instituciones de protegerlas. No más trabas, no más burocracia que beneficie al agresor. La violencia familiar debe ser combatida con todo el peso de la ley, sin concesiones”, expresó Buendia Garcia.
Expuso que la denuncia de delitos en casos de violencia familiar no puede depender de la voluntad de quien está en una situación de vulnerabilidad. No es justo que las víctimas sean obligadas a enfrentar solas una batalla que requiere el respaldo de la sociedad y el Estado.
Explicó que la reforma modifica el artículo 200 Bis del Código Penal para la Ciudad de México, estableciendo que el delito de violencia familiar será perseguido de oficio, eliminando la necesidad de denuncia por parte de la víctima.
Asimismo, aquellas fracciones que actualmente se consideran excepciones para proceder de oficio, se integran como agravantes del delito, fortaleciendo el marco legal para garantizar una protección efectiva y una sanción más severa contra los agresores.
De acuerdo con el informe “México en números”, creado con base en los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, tan solo en enero de 2025, se registraron 19,313 denuncias a nivel nacional, mientras que la Ciudad de México, junto con el Estado de México y Guanajuato, concentró el 31% de estos casos.
A su vez, la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana reveló que en 2024, 8.4% de los hogares en áreas urbanas sufrieron violencia, y en 27.3% de los casos, las víctimas fueron menores de edad. Además, el aumento de feminicidios de niñas y adolescentes, de 9 casos en 2024 a 11 en 2025, pone en evidencia la gravedad del problema. Estas cifras no son solo números; son vidas fracturadas por la impunidad y la falta de acción.
“No podemos seguir permitiendo que la violencia se normalice. No podemos quedarnos en discursos vacíos. Es momento de actuar. Porque detrás de cada denuncia no presentada hay una víctima sin voz, y es nuestra responsabilidad asegurarnos de que, por fin, sean escuchadas”.
Discussion about this post