David Polanco / CDMX Magacín
En el contexto de cuatro días consecutivos con contingencia ambiental por ozono, la Comisión de Hacienda del Congreso de la Ciudad de México, que encabeza el diputado Pablo Trejo, del PRD, aprobó por unanimidad el documento de la investigación “Impuestos verdes, herramientas fiscales para la mitigación del cambio climático y desarrollo sustentable”.
En esta investigación se plantea una ruta legislativa para fortalecer como instrumentos fiscales y ambientales, la lógica de “quien contamina paga”.
Ante ello, los diputados hicieron llamado urgente a implementar desde el Congreso capitalino, una política fiscal verde y sostenible.
“Proponiendo la creación inmediata de una legislación en Fiscalización Ambiental en el próximo periodo ordinario, como un paso indispensable para alinear la Ciudad de México con los compromisos climáticos internacionales y construir un futuro más limpio, justo y próspero para todos sus habitantes”, concluyeron los legisladores.
La investigación se realizó a propuesta de la propia Comisión, y busca contribuir de manera decisiva en la construcción de una Ciudad más limpia, justa y resiliente, a través de una hoja de ruta legislativa con cuatro ejes torales.
“Establecer tasas progresivas que realmente disuadan las prácticas contaminantes. La creación de un fondo verde con mecanismos transparentes de reinversión. Desarrollo de incentivos fiscales para promover la economía circular. Y la iImplementación de compensaciones para proteger a los sectores sociales más vulnerables”, puntualizaron.
Lo anterior, debido a que en más del 80% del año en la capital del país se superan los límites de contaminación y se generan 13 mil toneladas de residuos diarios con solo un 4 % de reciclaje.
Explicaron que los llamados: “impuestos verdes” emergen como una “herramienta clave para corregir externalidades, proteger la salud pública y fomentar una economía circular a partir de un análisis técnico y comparativo con las experiencias internacionales en: Suecia, Londres y Santiago de Chile.
Recordaron casos de éxito: Suecia, donde redujeron 25% sus emisiones desde 1991; o Londres, que disminuyó 30% la contaminación en su centro histórico y que demuestran la efectividad de estos instrumentos cuando están bien diseñados.
En el documento se estructura en los diversos apartados esto: marco conceptual y legal que define los impuestos verdes su base económica y respaldo económico, diagnóstico múltiple de la contaminación, implicaciones ambientales fundamentos de aplicación de impuestos verdes con base en teoría económica retos para avanzar a un sistema tributario ambiental.
Los legisladores agregaron: “Se requiere una reforma fiscal ambiental inmediata porque el 72% de la población desconoce el destino de los recursos recaudados se busca una legislación sobre fiscalización ambiental”.
Acerca de la investigación, remarcaron que los impuestos ambientales representan una solución triple: ambiental, al internalizar los verdaderos costos de la contaminación, además de destinar recursos a las zonas más vulnerables en donde se concentran los mayores impactos en salud, y económica, al generar nuevas oportunidades de empleo en “sectores verdes”, con un potencial estimado de 25 mil plazas en actividades de economía circular.
FOTO: Especial / Iberdrola
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