CIUDAD DE MÈXICO 24 DE MAYO ( CDMX MAGACIN).- En el Congreso de la Ciudad de México, avanzaron las reformas contra el llamado “impuesto rosa”, con el objetivo de evitar que se cobren precios más altos a los productos o servicios dirigidos exclusivamente para mujeres, y no porque exista una razón sobre su calidad, función o costo de producción que lo justifique.
Las Comisiones Unidas de Desarrollo Económico y la de Derechos Humanos aprobaron un dictamen sobre una iniciativa de reformas a los artículos 10 Bis y 24 de la Ley Federal de Protección al Consumidor, por razón de género en la venta de productos o servicios destinados a las mujeres. En caso de que la propuesta sea avalada por el Pleno del Congreso capitalino, la Mesa Directiva la remitiría al Congreso de la Unión para que siga su trámite legislativo.
La diputada América Rangel dijo que los precios de los productos o servicios deben responder a criterios objetivos como calidad y costos de producción, y no a estrategias de mercadotecnia basadas en diferencias de género.
Explicó que el “impuesto rosa” es un fenómeno que consiste en cobrar precios más altos a las mujeres en los productos y servicios que adquieren, los cuales llegan a incrementar su valor en el mercado en hasta un 20 por ciento adicional, pese a que son idénticos en función y calidad a los destinados a los hombres.
“Se trata de una práctica comercial que genera un sobrecosto injustificado y que, en consecuencia, impacta negativamente en la economía no sólo individual de las mujeres, sino también su poder adquisitivo en general, incrementando la brecha económica entre géneros”, puntualizó.
Al respecto, expresó que con este dictamen de reformas a la Ley Federal de Protección al Consumidor se fortalecerá el derecho de todas las personas a contar con información clara y veraz para tomar decisiones de compra libres y conscientes.
“No se busca intervenir en las preferencias individuales, ni limitar la libertad del comercio, sino establecer medidas claras que garanticen condiciones de competencia equitativa y transparencia de mercado. Se trata de asegurar que el precio de los productos refleje su valor real y no diferencias artificiales que terminan siendo una carga económica para las mujeres y las familias mexicanas”, subrayó.
De acuerdo con el dictamen, la práctica común del denominado “impuesto rosa” en afecta de forma constante la economía de las mujeres, sobre todo en la compra de productos cotidianos como aquellos destinados a la higiene personal, ropa y servicios de cuidado, donde muchas veces la diferencia de precio se basa únicamente en el diseño, el color o la publicidad.
Por ello, el documento busca establecer reglas más claras para que los precios se determinen con base en criterios objetivos y no por razones de género. Con esto, se pretende reducir desigualdades económicas y evitar que el consumo diario siga generando una carga extra para las mujeres, avanzando hacia un mercado más justo y equilibrado.








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