No se sabe el criterio que se utilizó para determinar qué mexicanos podrían asistir al encuentro.
Por Cihuatl Zúñiga / Corresponsal – CDMX Magacín
BARCELONA, España, 18 de abril.–Como parte de su gira internacional a España, la presidenta de México se reunió en el consulado de Barcelona con un selecto grupo de mexicanos que viven en el país europeo. El objetivo del encuentro fue, de acuerdo con la propia mandataria, convivir con ellos y por poco más de una hora escuchó sus testimonios e historias de vida.
“Son mexicanos que viven aquí en Barcelona y en España y hablaron de sus historias de vida aquí en España. Algunos llevan viviendo aquí 30 años, otros 10 años y otros están estudiando aquí. Así que fue muy lindo poder conocer todos los testimonios de ellos y lo orgullosos que se sienten de México.”
Aunque se ha consultado a diversas fuentes cual fue el método para obtener la lista de invitados, no se sabe bajo qué criterios se eligió al grupo de mexicanos que tendrían el privilegio de poder departir con la primera mandataria. Los que sí estaban registrados ingresaron al recinto diplomático más de una antes de la llegada de Sheinbaum, los que no tenían la invitación estaban en la calle con banderas y pancartas. Nunca se supo quién dio la instrucción pero lo cierto es que la presencia de medios mexicanos registraban la situación, y de pronto sin previo aviso, se decidió que entraría todos y se les dio acceso. Excepto claro, a los medios de comunicación, quienes tuvimos que permanecer en la calle mientras la presidenta escuchaba las historias de los mexicanos que radican en España.
Incluso un par de periodistas que habían logrado entrar fueron expulsados del consulado tras la queja de una YouTuber que viajó de México a España para cubrir la gira de la presidenta y a quien no se le había permitido el acceso por ir acreditada como medio de comunicación.
El encuentro duró aproximadamente una hora y media y al término de éste ya se había conglomerado otro reducido grupo de mexicanos que buscaban verla y hablar con ella. De ahí que la presidenta salió caminado para hacerse fotos y firmar autógrafos a sus correligionarios. Respondió una pregunta a medios de comunicación en la que brevemente explicó que simplemente escuchó las historias de vida de los asistentes y se retiró en un coche oficial, escoltada por otros 5 vehículos de y una decena de agentes del Cuerpo Nacional de Policía de España. Además de la presencia de policía local y los Mossos d’Escuadra (la policía de Cataluña).








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