Glorieta de Colón
Trabajadores sindicalizados del Metro iniciaron el viernes una serie de paros de labores escalonados, con la advertencia de que continuarán este lunes, pues reclaman falta de refacciones para el mantenimiento adecuado de los trenes, por lo que no garantizan su buen estado, con los riesgos que eso implique. El 70% no están en buenas condiciones, dicen. También reclaman mejores condiciones laborales y salariales. Es evidente que ya se le acabó el bono de confianza que le dieron en mayo del año pasado a Adrián Rubalcava cuando asumió el cargo de director general, quien les prometió mejoras en todo lo anterior, y hoy dicen los trabajadores que están peor. Rubalcava empezó su gestión con muy buena relación con el Sindicato del Metro, porque le creyeron sus promesas, además de que su líder, Fernando Espino es (¿o era?) su amigo. Más que preocuparse, Rubalcava debería ocuparse, porque también la Línea 2 es un desastre: no hay manera alguna de identificar al menos cinco estaciones que están en remodelación. Por aquello de la destitución del secretario de Movilidad, Héctor García Nieto, ¿Rubalcava debería ir poniendo sus barbas a remojar? Es pregunta.
La medalla que faltó
El viernes, el Congreso de la Ciudad de México determinó quiénes son los galardonados este año con la “Medalla al Mérito Periodístico”. Más allá de cuestionar a quienes están, porque ni es la intención ni tenemos objeción con alguno, resulta que no existe una sola categoría en periodismo legislativo, a pesar de que lo entrega una instancia legislativa, lo que deja a los especialistas en la materia fuera de la competencia. Bien pudieron reconocer al decano de la fuente, Rosalío Martínez, quien lleva 30 años cubriendo el Congreso. Lo manejó muy el presidente de la Comisión de Defensa de Periodistas, el panista Ricardo Rubio, quien hace todo menos defender periodistas, salvo alguna excepción que confirma la regla.
Rocha borra sus posts
El jueves que un grupo identificado como de la Asamblea de Barrios irrumpió violentamente en el Palacio de Donceles, al director del Canal del Congreso, Jorge Armando Rocha se le ocurrió postear en sus cuentas personales de redes sociales videos de su “cobertura” como reportero, de los instantes en que se hizo el caos en el Congreso, lo que sorprendió a más de un legislador, porque su labor debe ser institucional. Lo conminaron a borrar sus publicaciones, y accedió sin chistar. Tiene 76 mil razones mensuales.









Discussion about this post